Queridas y queridos niñas y niños:
¡Gracias por su fuerte activismo y su compromiso con nuestro trabajo para poner fin a la violencia contra la niñez!
Ustedes continúan demostrando al mundo que poner fin a la violencia contra la niñez - junto a la niñez - es posible.
Este año, me conecté directamente con más de 4.000 niños, niñas y adolescentes de todo el mundo. Ustedes son las y los expertos de su propia realidad, y sus voces dan forma a la manera en que promovemos el bienestar y la protección de la niñez frente a la violencia.
En mis visitas a distintos países y en nuestras interacciones en línea, me han contado sobre sus acciones creativas para impulsar cambios positivos. Conversamos sobre las diferentes formas de violencia que enfrentan los niños y niñas, y sus causas. En nuestras conversaciones, he aprendido muchísimo de ustedes: de sus experiencias y de cómo están orientando a sus gobiernos y a otros responsables de toma de decisiones para asegurar que cada niño y niña pueda crecer seguro/a y libre de violencia. Sus voces inspiran e informan mi trabajo, incluyendo estos cuadernillos amigables para la niñez.
os Países Pioneros de África, Asia, Europa, Medio Oriente y las Américas se reunieron para dialogar sobre cómo poner fin a la violencia contra la niñez. En estas reuniones, participaron niños, niñas y adolescentes que compartieron ideas con líderes y responsables de políticas públicas. Ustedes destacaron especialmente la necesidad de que los gobiernos les escuchen y tomen en serio su participación.
Quiero agradecerles y felicitarles por su incansable compromiso, a pesar de los desafíos que muchos de ustedes enfrentan. ¡Son increíblemente fuertes y motores esenciales para el cambio positivo! Están innovando y liderando el camino para superar los desafíos de protección.
Espero poder conectar con cada vez más de ustedes el próximo año, asegurando que sus voces sean cada vez más escuchadas y que sus iniciativas sean cada vez más conocidas.
Sus voces no son “demasiado pequeñas” para ser escuchadas, y sus sueños no son “demasiado grandes” para hacerse realidad.
¡Feliz 2026!
Que siempre se sientan seguras/os, protegidas/os, escuchadas/os y motivadas/os.
